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3 jun

2011

Retención de líquidos. Peso de más, ¿sin razón?

Hablar de retención de líquidos es hablar del agua que dispone nuestro organismo y su anormal comportamiento, en algunos casos. Un problema que puede hacer aumentar nuestro peso sin motivo aparente. Vamos a ver por qué ocurre esto.

El agua es el elemento más abundante del organismo y alcanza el 72 por ciento del peso corporal de un adulto. Está distribuida en tres grandes compartimientos: intracelular (la que se encuentra dentro de las células), intravascular (está dentro de los vasos sanguíneos), e intersticial (se encuentra entre ambos, en los tejidos de alrededor de las células). Estos compartimentos están separados por una membrana semipermeable que permite el paso de líquidos y ciertos componentes de los mismos. Pero hay casos en los que se produce un desequilibrio entre las fuerzas que regulan el paso de los líquidos del espacio intravascular al intersticial, cuando la cantidad de este agua es abundante, aparece la retención de líquidos.

Algunos de los motivos por los que puede surgir este problema, y contribuyen a que surja la pesadez y malestar general característico, son:

◗ Una mala alimentación con exceso de sal y de alcohol, y falta de proteínas y nutrientes.

◗ Beber poca agua porque conlleva que el organismo retenga la que posee para no deshidratarse.

◗ Una vida muy sedentaria.

◗ Fluctuaciones hormonales (embarazo, menopausia…).

◗ Trastornos hepáticos, cardiacos o renales, que hacen desequilibrar la balanza y provocan que los tejidos acumulen fluidos.

◗ Uso de ciertos medicamentos como los anticonceptivos orales.

◗ Un trabajo donde la persona deba mantenerse de pie durante largos períodos de tiempo.

Todos estos factores contribuyen a esa pesadez y malestar general provocado por este problema.

 

Precaución en la alimentación

Uno de los puntos clave para evitar la retención de líquidos, es el cuidado de la alimentación. Dentro de este aspecto se encuentra el consumo de sal. Este aditivo es cloruro sódico y es, precisamente, el exceso de sodio una de las causas de este problema, por lo que es conveniente seguir una dieta baja en sal, y evitar ciertos alimentos que la contienen en mayor cantidad: embutidos, conservas, quesos (excepto los quesos sin sal), ahumados, biscotes, pan con sal, pastillas de caldo, sopas y purés comerciales, aguas minerales con gas, alcohol…

Por otro lado, se ha comprobado que la ingesta de alimentos ricos en potasio ayuda a contrarrestar los niveles de sodio y restaurar el equilibrio. Según los especialistas, la proporción ideal sería la de 5:1, es decir, cinco veces más potasio que sodio. Con ello, no solamente conseguiremos tener el cuerpo menos hinchado, sino que evitaremos que nuestra presión sanguínea suba. Las frutas y las verduras son ricas en potasio. Se aconseja una ingestión diaria de cinco raciones diarias.

 

Común en el embarazo

Al menos el 50 por ciento de las embarazadas padecen algún tipo de retención, sobre todo durante el tercer trimestre de la gestación. Todo este desarreglo es culpa de los importantes cambios hormonales que se desarrollan durante el embarazo, y se suele manifestar con una ligera hinchazón de tobillos y pies. Cuando la hinchazón es excesivamente exagerada y se amplía a la zona de las manos y la cara, hay que acudir al medico sin demora.

 

Tratamiento con diuréticos

La toma de estos medicamentos siempre debe ser bajo prescripción médica, ya que deben considerarse los riesgos de su toma. Antes de comenzar este tipo de tratamiento, hay que tener en cuenta estos factores:

• Si se es alérgico a otros medicamentos.

• Si se está planificando un embarazo, se está embarazada o se está amamantando a su bebé.

• Si se es diabético, porque pueden aumentar los niveles de azúcar en sangre.

• Si la persona se deshidrata fácilmente.

• Si sufre de pancreatitis, problemas de riñón, lupus o gota porque pueden agravar la enfermedad.

• Si sufre de problemas menstruales. Los diuréticos ahorradores de potasio pueden empeorarlos.

 

También existen ciertos alimentos y plantas medicinales que actúan como diuréticos naturales que pueden ayudar a eliminar ese exceso de líquidos (cuando no es un problema grave y siempre que lo apruebe el médico) sin seguir un tratamiento farmacológico. El espárrago contiene esparraguina, un alcaloide que mejora el funcionamiento del riñón. Otros vegetales diuréticos son las coles de Bruselas, los tomates (ricos en vitamia C) y las lechugas (aumentan el metabolismo).

Por su parte, el jugo de cerezas mantiene los niveles de pH en la orina, lo que optimiza la función de los riñones. El ajo, el zumo de limón y el melón (rico en agua, potasio y sodio), también contribuyen al correcto funcionamiento del sistema urinario.

Entre los diuréticos herbales se encuentra el té verde que es excelente para movilizar los riñones, al igual que el género de plantas taraxacum, la ortiga, la pilosilla y el diente de león. Finalmente, el hinojo por sus propiedades diuréticas y carminativas también integra la lista de diuréticos naturales.

 

¡Toma nota!

Para evitar la retención de líquidos, intenta seguir estos consejos:

◗ Sigue una alimentación rica en vegetales.

◗ Bebe al menos un litro y medio de agua (unos seis vasos) cada día.

◗ Evita la ropa demasiado ajustada, especialmente en la cadera y en las ingles, para no dificultar la circulación.

◗ Depílate con cera fría. El calor no es nada recomendable.

◗ No utilices diuréticos, ni siquiera naturales, salvo que el médico lo prescriba.

◗ Cuando pases sentado mucho tiempo, mueve asiduamente los pies y las piernas, así facilitaras la circulación sanguínea.

◗ Camina tanto como puedas. Es un magnífico y eficaz ejercicio para evitar la retención.

◗ Pon las piernas en alto cuando estés descansando.

◗ Eleva ligeramente el colchón a la altura de los pies.

 

¿Cuándo ir al médico?

Lo primero que hay que hacer cuando se nota un exceso de líquidos es consultar con el médico, especialmente si hay un aumento de peso importante, repentino e injustificado. Si al presionar la piel de las piernas queda una pequeña hendidura marcada y dura un tiempo, también hay que acudir al médico para prevenir ciertas complicaciones relacionadas con la circulación.

 

rafael-puerto-canoRAFAEL PUERTO CANO
Doctor en Farmacia y Presidente de la Asociación Española de Farmacéuticos Formulistas

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