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8 feb

2012

Dopping. El gran mal del deporte

Una práctica tan saludable como es realizar deporte, se puede convertir en perjudicial cuando entra en juego el dopaje.

Parece ser que la palabra dopaje o doping proviene de una lengua hablada en una tribu zulú, de la costa este de África del Sur, donde se consumía una bebida denominada “dop”. Ésta tenía propiedades estimulantes y ayudaba a luchar mejor en las batallas. Dicha palabra fue adoptada por los ingleses, a finales del siglo XIX, para referirse a la administración de drogas a los caballos de carreras. Posteriormente se trasladó al mundo deportivo.

El tipo de droga que conlleva que el deportista se dope es aquella que mejora la marca  deportiva y le crea dependencia física o psíquica. Según el código Mundial Antidopaje de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA, en inglés WADA) se habla de dopaje cuando se produce una de estas situaciones:

  1. Se detecta la presencia de una sustancia prohibida, o de sus metabolitos de esa sustancia en el cuerpo de un deportista.
  2. Se usa, o se intenta usar, una sustancia prohibida o un método prohibido.
  3. Un deportista se niega a someterse a un control de dopaje o, injustificadamente, no acude a someterse a un control de dopaje.
  4. Se hacen trampas, o se intentan hacer, cuando el deportista está siendo sometido al control de dopaje.
  5. El deportista o el personal de apoyo al deportista se halla en posesión, administra, o trafica con cualquier sustancia prohibida o método prohibido.

 

La lista prohibida

Es una norma que establece la relación de sustancias y métodos prohibidos durante y fuera de las competiciones. La lista también indica si en ciertos deportes se prohibe alguna sustancia en particular, y si algunas de ellas pueden ser utilizadas por algunos deportistas bajo autorización médica estricta y fundamentada.

Para los atletas de nivel internacional, la lista es creada por la Agencia Mundial Antidopaje; mientras que, para los atletas de nivel nacional, el listado lo establece los organismos nacionales antidopaje de cada país. En el caso de España, desde el 1 de enero de 2005 la lista prohibida es idéntica a la de la Agencia Mundial Antidopaje.

Para que una sustancia sea incluida en esta lista deberá de cumplir, al menos, dos de estas tres condiciones:

◗ Que se haya demostrado que mejora la marca deportiva o se tenga experiencia de que la consigue mejorar.

◗ Que sea perjudicial o potencialmente perjudicial para la salud.

◗ Que sea contraria al “espíritu del deporte”

 

Éstas no están permitidas

El grupo más importante de sustancias utilizadas fraudulentamente es el de los agentes anabolizantes, las cuales presentan propiedades anabólicas (aumentan el tamaño de los músculos y de los huesos) y androgénicas (estimulan el sistema reproductivo del varón y las características sexuales masculinas). Con ellas se obtienen unos efectos evidentes sobre la marca deportiva, ya que se produce una mejora significativa de la fuerza muscular.

Otra de las más populares es el EPO, es decir, la Eritropoyetina u hormona peptídica. Esta hormona tiene un origen natural al sintetizarse en algunas células de los riñones y es la encargada de la producción de glóbulos rojos en la médula ósea. La administración de dosis pequeñas de EPO humana, conlleva una mejora significativa de los valores del consumo máximo de oxígeno y el tiempo de agotamiento durante el ejercicio de intensidad máxima, propiciando, a su vez, una disminución de la frecuencia cardiaca.

Como agentes enmascarantes se utilizan sustancias diuréticas que facilitan la pérdida del líquido del organismo, aumentando la cantidad de orina producida y eliminada por el riñón. Algunos deportistas que compiten en categorías medidas por el peso (judo, taekwondo, harterofilia) los utilizan para disminuir rápidamente el peso corporal, con el fin de poder competir en una categoría inferior.

Además de las sustancias utilizadas fraudulentamente, existen una serie de métodos prohibidos como las manipulaciones químicas y físicas que puedan alterar la integridad y la validez de las muestras que se recogen en los controles antidopaje. Otros métodos fraudulentos son los que aumentan la transferencia de oxígeno, que consisten en administrar transfusiones de sangre a un deportista que practica disciplinas de resistencia, con el fin de aumentar el número de glóbulos rojos y la hemoglobina por unidad de volumen de sangre, aumentando con ello la cantidad de oxigeno transportado por la sangre y utilizada por los músculos.

 

Diferentes fines

Al hablar de doping nos encontramos con una variedad muy extensa, ya que, además de las sustancias que se utilizan para intentar ganar una competición, también se puede recurrir a ellas para:

◗ Perder intencionadamente por motivos estratégicos.

◗ Recuperar la capacidad natural del rendimiento, con el fin de enmascarar posibles heridas o contusiones.

◗ Enmascarar otras sustancias dopantes ingeridas anteriormente.

◗ Diluir otras sustancias.

◗ Incluir sustancias dopantes en los alimentos.

 

Una lucha de todos

El entorno que rodea al deporte mtiene la responsabilidad de controlar y denunciar las posibles desviaciones producidas. En esta lucha están implicadas las instituciones nacionales e internacionales, los dirigentes de las Federaciones Nacionales e Internacionales, los entrenadores, los médicos, los farmacéuticos y otros profesionales sanitarios, los deportistas y, finalmente, el entorno familiar.

 

rafael-puerto-canoRAFAEL PUERTO CANO
Doctor en Farmacia y Presidente de la Asociación Española de Farmacéuticos Formulistas

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